▪︎ WIRACOCHA - El Ser Supremo
Andino
Para las culturas andinas, Viracocha, Wiracocha o Huiracocha era el Dios absoluto. En los mitos de la región aparece como el creador y ordenador del mundo, mencionando como el hacedor del cielo y la tierra, y luego la pobló de plantas, animales y hombres primitivos. Su nombre completo en quechua es Apu Qun Illa Tiqsi Wiraquchan Pachayachachiq Pachakamaq, que significa, "Gran Señor, resplandor eterno, fuente de vida, conocimiento y hacedor del mundo".
Se menciona que Wirachocha
en un primer momento creó:
“el mundo oscuro y sin sol ni luna ni estrellas; y por esta
creación le llamaron Viracocha Pachayachachic que quiere decir Creador de todas
las cosas” (Krickeberg, 1971:185).
Una vez hecho eso Viracocha “moldeó” una raza de gigantes
monstruosos (quienes habrían erigido la ciudad de Puma Punku), deformes por su
gran tamaño, para ver si era conveniente crear a los hombres de ese porte. Ante
esto, el mito cuenta que Wiracocha reflexionó y dijo:
“No es bien que las gentes sean tan crecidas; mejor será que
sean de mi tamaño”.
Y así creó a los hombres a su semejanza – tallando en piedra
las figuras del primer hombre y la primera mujer, y que al darle nombres, éstas
cobraron vida -, y estos comenzaron a vivir en la oscuridad. Viracocha mandó a
esos hombres a vivir bajo un precepto, con la advertencia que si lo
quebrantaban, los hombres serían “castigados y confundidos”. Pero nacieron
entre los hombres algunos con vicio y con codicia, por lo que rompieron el
precepto, y Viracocha, en castigo, los condenó. “Fueron unos convertidos en
piedras y en otras formas, a otros tragó la tierra y a otros el mar, y sobre
todos cayó el diluvio universal llamado pachacuti”.
El diluvio duró sesenta días y sesenta noches y la leyenda
dice que se ahogaron todas las cosas creadas sobre la Tierra. Una vez terminado
el Diluvio, Viracocha, creó al Sol (Inti), a la Luna (Mama Quilla) y las
estrellas, y decidió crear nuevamente a los hombres con la ayuda de tres
asistentes, a quienes delegó también las tareas secundarias de la creación de
los animales, las plantas y las flores:
“Pasando el diluvio, y seca la tierra, determinó el
viracocha de poblarla por segunda vez, y para hacerlo con más perfección
determinó crear luminarias (…) Entonces mandó a que saliese el sol, la luna y
estrellas y se fuesen al cielo para dar luz al mundo. Y así se hizo, y dicen
que la Luna iluminaba más que el sol y este celoso, lanzó un puñado de cenizas
a ella”.
Fuentes :
Juan de Betanzos,
“Suma y Narración de los Incas” (1551)
Cristóbal de Molina
“El Cusqueño: Relacion de las Fabulas y Ritos de los Incas” (1573)
José de Acosta señala en “Historia Natural y Moral de las
Indias” (1590)
Imagen: Estatua de Viracocha, museo Inkariy, Cusco.

