EDGAR ALAN POE, UNA VIDA PARTICULAR
En una fría noche de invierno, el 19 de enero de 1809, en
Boston, Massachusetts, nació un niño al que llamaron Edgar Poe. Sus padres, dos
actores ambulantes, partieron de este mundo cuando tenía apenas dos años de
vida y el pequeño Poe fue acogido por John Allan, un próspero comerciante de
Richmond, Virginia, tras el trágico fallecimiento de sus padres biológicos a
causa de la tuberculosis.
Allan y su esposa Frances, sin descendencia propia, se vieron cautivados por el encanto y la inteligencia del niño y a pesar de no haberlo adoptado legalmente, le brindaron una educación privilegiada en prestigiosas instituciones.
No obstante, la relación de Edgar con Allan fue siempre
turbulenta y llena de incertidumbre. De tal forma aunque Poe creció inmerso en
la opulencia, viajando por Europa y recibiendo la más refinada educación,
también padeció el abandono y la indiferencia de su padre adoptivo, quien lo
desheredó en repetidas ocasiones y lo tachó de ingrato y derrochador, hasta que
la falta de recursos obligó a abandonar la universidad y a enrolarse en el
ejército bajo un nombre ficticio.
Edgar Allan Poe fue un genio incomprendido en su tiempo cuya
existencia y obras estuvieron impregnadas de tragedia, misterio, melancolía y
belleza, siendo recordado hoy como el pionero del género policial, el maestro
del terror y el precursor de la ciencia ficción, quien partió de este mundo el
7 de octubre de 1849 a la temprana edad de 40 años, dejando un vasto legado de
obras maestras que revolucionaron la literatura universal, e influyeron con su
estilo a numerosos escritores y artistas a lo largo del tiempo.
