Los 15 inventos de la NASA que cambiaron nuestras vidas

 1. La tomografía axial computerizada o TAC: esta tecnología detectora de tumores fue empleada por primera vez para encontrar imperfecciones en los componentes espaciales.

 2. Microchip de computadora: los modernos microchips descienden de los circuitos integrados empleados en la computadora de asistencia vuelo de las cápsulas Apolo.

 3. Herramientas inalámbricas: los taladros y aspiradoras sin cables actuales usan tecnología diseñada para tomar muestras lunares.


 4. Termómetro de oído: una lente similar a una cámara que detectaba la energía infraroja que sentimos como calor fue utilizada originalmente para monitorizar el nacimiento de estrellas.

 5. Alimentos liofilizados: esta técnica reduce el peso de los alimentos e incrementa la cantidad de víveres que se pueden transportar sin sacrificar su valor nutricional.

 6. Aislamiento: los aislantes empleados en el hogar emplean los mismos materiales reflectantes usados para proteger las naves espaciales de la radiación.

 7. Abrazaderas invisibles (brackets): las ortodoncias son menos embarazosas gracias a unas gomas de cerámica transparente realizadas a partir de materiales usados en las naves espaciales.

 8. Joystick: esto dispositivo de juego para computadoras se empleó por primera vez en el Rover Lunar Apolo.

 9. Espuma con memoria: creada para los asientos de las naves espaciales para que protegieran a los astronautas en los aterrizajes, esta espuma capaz de retornar a su forma original, se encuentra ahora en colchones y en absorbentes de impacto para cascos.

 10. Televisión por satélite: la tecnología empleada para arreglar errores en las señales de comunicación con las naves espaciales ayuda ahora a reducir las interferencias en las imágenes y el sonido de la televisión por satélite.


 11. Lentes resistentes a los arañazos: la cubierta de los visores de los cascos de los astronautas hace que nuestras gafas sean ahora 10 veces más resistentes a los arañazos.

 12. Aislamiento para zapatos: las compañías fabricantes de calzado deportivo adoptaron los diseños de las botas espaciales para amortiguar el impacto añadiendo muelles y ventilación.

 13. Detector de humo: la NASA inventó el primer detector de humo ajustable con diversos niveles de sensibilidad para evitar falsas alarmas.

 14. Trajes de baño: la NASA empleó los mismos principios que reducen la resistencia en el espacio que ahora usan los fabricantes de bañadores ultrarápidos como Speedo, y que tanto revuelo están causando entre algunos profesionales por dar ventajas injustas.

 15. Filtros de agua: las versiones domésticas de ahora tomaron prestada una técnica pionera de la NASA que mataba las bacterias del agua en los tanques que los astronautas usaban para beber.

 ORIGEN DE LA PALABRA EMPAREDADO

Un escalofriante relato .😱

La historia tiene un sinfín de momentos increíbles que han moldeado la vida de las personas en todas partes del mundo a lo largo de los tiempos...

Algunas son curiosas, otras afortunadas, mientras que también existen las que muestran una faceta más chocante para la visión contemporánea de la sociedad.


En tiempos antiguos se daría inicio a una costumbre o forma de castigo cruel, que se prolongaría hasta tiempos del modernismo; la cual consistía en llevar a un prisionero sentenciado a muerte hacia un espacio en alguna pared en el interior de una torre, cárcel, fortaleza, pasadizo, etc., para cubrirlo completamente construyendo otra pared y dejarlo confinado sin salida, sin luz, sin aire, mucho menos agua o comida, hasta que el prisionero muera y su cuerpo quede abandonado dentro de la estructura.

En Europa se han encontrado muchas construcciones antiguas que por deterioro, derrumbe o simplemente por alguna refacción, permitieron avistar cuerpos en su interior.

Justo de allí proviene el nombre de una presentación o manera europea de preparar el pan, conocida como "emparedado", que literalmente hace alusión a "carne entre paredes", aunque en este caso se trate de un simple sandwich que comemos a menudo.

Algunos aspectos de la vida cotidiana se forjaron de forma muy curiosa mucho tiempo atrás.

 LA PROSTITUCION EN LA ANTIGUA GRECIA

La prostitución en la antigua Grecia era una parte integral y bien documentada de la vida diaria. Lejos de estar marginadas, las trabajadoras sexuales en la sociedad griega antigua iban desde esclavas hasta trabajadoras independientes que podían alcanzar riqueza y estatus, y sus roles estaban profundamente entrelazados con el tejido cultural, económico e incluso religioso de la vida griega.

La prostitución en la antigua Grecia era un fenómeno estratificado que abarcaba una variedad de funciones:

Pornai: La clase más baja de prostitutas eran en gran parte esclavas. Estas trabajadoras sexuales operaban en burdeles que a menudo eran propiedad de ricos propietarios de esclavos y eran comunes en los puertos u otros centros comerciales. Las condiciones para el pornai eran en general malas y sus oportunidades de libertad o avance eran mínimas.

Hetaerae: En marcado contraste con los pornai, las hetaerae eran compañeras educadas y refinadas que servían a la élite social. Estas mujeres a menudo brindaban placer intelectual y conversacional junto con servicios sexuales y podían construir conexiones influyentes, mantener sus propios hogares y disfrutar de un nivel de autonomía desconocido para sus contrapartes de clase baja.

Prostitutas callejeras: Eran trabajadoras sexuales independientes que no eran esclavas ni formaban parte de ningún prostíbulo. Operaban de forma independiente, solicitaban clientes en las calles y tenían más control sobre sus ganancias que las pornai, pero menos seguridad y prestigio que las hetaerae.

La prostitución era legal en la antigua Grecia y se consideraba un servicio necesario y vital para la ciudad, especialmente en las ciudades portuarias como Atenas y Corinto. Los burdeles pagaban impuestos y las trabajadoras sexuales podían ser una fuente de ingresos sustanciales para el Estado. Sin embargo, este reconocimiento legal no confirió respetabilidad a la profesión y las actitudes sociales hacia las prostitutas eran complejas y a menudo contradictorias.

En la religión griega, se celebraban el sexo y la fertilidad, sobre todo en los cultos a Afrodita y Dioniso. En Corinto, el Templo de Afrodita era famoso por emplear un número significativo de sirvientas, algunas de las cuales se dedicaban a la prostitución sagrada como forma de culto. Estas asociaciones religiosas, sin embargo, no necesariamente elevaron el estatus social de las trabajadoras sexuales, sino que resaltaron el significado espiritual de la sexualidad en la cultura griega.

En la literatura, las prostitutas griegas podían ser retratadas ocasionalmente con simpatía y profundidad, particularmente en las comedias de Aristófanes y los diálogos de Platón, donde a veces aparecen como personajes que brindan una visión filosófica. Sin embargo, lo más frecuente es que se los describiera en términos que reforzaban su estatus marginal dentro de la jerarquía social griega. Los filósofos griegos tenían diferentes puntos de vista sobre la prostitución. Si bien muchos veían el trabajo sexual como un mal necesario, filósofos como Solon instituyeron reformas para regular y controlar la industria, sugiriendo un enfoque pragmático ante sus inevitabilidades.

La prostitución en la antigua Grecia era una institución multifacética que reflejaba las complejidades de las opiniones de la sociedad sobre la sexualidad, la economía y el orden social. Desde las célebres cortesanas hasta las a menudo ignoradas trabajadoras callejeras, el mundo de la prostitución griega era un reflejo tanto de los valores como de las contradicciones de la sociedad griega. Esta institución no solo proporcionó beneficios económicos y cumplió funciones religiosas, sino que también destacó las rígidas estratificaciones y dinámicas de género de la antigua sociedad griega, donde la libertad y la respetabilidad podían ser tan mercantilizadas como los cuerpos de quienes se dedicaban al comercio sexual.

 

JANTIPA, LA ESPOSA DE SOCRATES.

La vida de Sócrates tiene un capítulo importante: su mujer.

Nada sabríamos de Jantipa si no se hubiera casado con Sócrates, boda que tendría lugar en torno al 418 a.C. Sócrates era bastante mayor que ella: Jantipa no tendría más de veinte años cuando se casó. Tuvo varios hijos de Sócrates, el más conocido se llamó Lamprocles. Sócrates ejemplifica la contradicción existente entre dos condiciones: la de filósofo y la de hombre casado, según escribió Nietzsche.


Jantipa era famosa por su malhumor y por los escándalos a los que sometía a Sócrates. Cuando tras insultarlo e injuriarlo le arrojó un jarro con agua a la cabeza, Sócrates, acostumbrado a aquella conducta,  dijo a los amigos que presenciaban la escena: “Es natural que tras los truenos vengan a la lluvia”.

Jenofonte la describe como de carácter endiablado y Platón la consideraba paradigma de la esposa chillona e insoportable.

Pero, a pesar de su carácter insoportable, era una mujer inteligente y la única persona que ganó una discusión a Sócrates. Éste llega a decirle a Alcibíades: “Sin ella no soy nada, la necesito para vivir”. Claro que cuando Alcibíades le preguntó cómo soportaba sus quejas e intemperancias, el filósofo respondió: “A todo nos hacemos con el tiempo; te acostumbras al ruido de una polea de un pozo, y al graznido de los gansos”. Aquello entraba en contradicción con las enseñanzas de Sócrates, pero Antístenes, uno de sus alumnos le dijo: “Maestro, ¿cómo tú que nos aconsejas educar a nuestras mujeres, no educas a Jantipa, que es la mujer más inaguantable de cuantas existen, han existido y existirán?”,  a lo que contestó Sócrates: “Porque los hombres que quieren  ser buenos jinetes, no adquieren caballos dóciles, sino los más furiosos, ya que consideran que si pueden domar a los de tal naturaleza, con mayor facilidad manejarán los demás caballos.


Sócrates tenía cincuenta años cuando se casó con Jantipa, de dieciocho. Aunque la historia la pinta como una fiera, lo cierto es que no debió ser fácil vivir con el filósofo, que se pasaba el día fuera de casa sin provecho, sin traer un sueldo a casa, siempre discutiendo para arriba y para abajo con un séquito de discípulos. Llegaba a casa de madrugada, a menudo borracho, siendo el hazmerreír del vecindario.

No obstante, lo más probable es que hubiera amor entre ellos.

Al menos Jantipa lo admiraba y lo quería. Tuvieron tres hijos, si es  que dos de ellos no fueron de Mirto, la otra mujer en la vida de Sócrates. De éstos se sabe poco. Jantipa estuvo con el filósofo hasta el final. Sabía que se trataba de un hombre extraordinario. Su muerte la conmovió profundamente, y permaneció junto a él en los momentos difíciles.

Ha habido partidarios de Sócrates, en esta relación tormentosa, pero también de Jantipa, cuya fama –según algunos-  fue fabricada por los admiradores de su marido. Otros consideran que, siendo  una mujer práctica, se irritaba mucho al ver a su marido dedicado a asuntos aparentemente improductivos en vez de generar unos ingresos  mínimos, al menos mediante la aplicación del intelecto. En cierta ocasión discutía con su esposo, a quien reprochaba que no había querido cobrar los diez dracmas que le ofrecían, estando ellos tan necesitados.


En cuanto a los orígenes familiares de Jantipa, la mayoría descarta que perteneciera a la clase alta; más bien parece que fuera de la clase media baja. Se la describe rubia y fogosa. Debió recibir buena formación en la niñez. Por otra parte, no debió llevar bien la convivencia en la misma casa con otra esposa de Sócrates, Mirto.

A pesar de que la bigamia no estaba reconocida por la ley, era tolerada. Por otra parte, Jantipa pudo mostrarse contraria a las exigencias libidinosas atribuidas a Sócrates; el filósofo había sido un mujeriego, además de mantener relaciones con algunos hombres, entre ellos uno de los atenienses más ilustres, el general Alcibíades. Por eo, cuando llegan a casa unos pasteles que éste había enviado al filósofo, la mujer los tiró de un manotazo.

Sócrates lo aguantaba todo.

En cierta ocasión, paseando con sus discípulos, dijo a Platón que le alcanzase una rosa blanca que había a un lado del camino; así lo hizo este último, que sin reparar en las espinas del rosal se lastimó la mano, quejándose por el contratiempo. Como antes Platón había estado criticando a su maestro por vivir con una mujer como Jantipa, éste le dijo: “Querido, ya sabes que las rosas pinchan, pero son hermosas; por eso me uní a Jantipa, ya que es preferible la belleza con dolor que la vida sin belleza”.

Se dice que entre los problemas de la pareja pudo estar la afición de Sócrates por los efebos. Pero tanto la pederastia, como la homosexualidad eran prácticas aceptables.

La pareja Jantipa-Sócrates representa dos actitudes ante la vida: la del filósofo que se rige por sus ideales y la de su esposa, la mujer práctica pegada a la realidad de la vida cotidiana.

La historia posterior nos demuestra que la actitud vital de Sócrates, heroica, altruista, asomada al mundo de la pureza intelectual, acabaría triunfando. Aunque se dice que éste no escribió, que fue ágrafo y que Platón recogió su enseñanza a modo de amanuense suyo, sin embargo, la obra de Sócrates quedó por escrito durante algunos años tras su muerte, siendo Jantipa quien haciéndose cargo de ella nunca quiso entregarla a Platón, que ofreció enormes cantidades de oro por sus escritos. Es conocida la escena que montó en vísperas de la muerte de Sócrates, cuando el filósofo, condenado a muerte, se obstinó en no huir ni exiliarse, prefieriendo pasar sus últimas horas con sus amigos.

Entonces Jantipa comenzó a golpearse el pecho, a gritar y a quejarse estruendosamente diciendo que el marido iba a morir y que nunca la vería ni a ella ni a sus hijos. Sócrates, que no soportaba el luctuoso espectáculo, dijo a Critón: “Por favor, que se lleven de mi presencia a esa mujer”.

En definitiva, Sócrates nunca debió ser recomendable para compartir con él la vida diaria. Es probable que su esposa lo tildara de gandul. Tampoco su aspecto desaliñado atraía. Iba vestido en invierno igual que en verano, con el mismo quitón lleno de remiendos y manchas. Bebía hasta emborracharse y era tan desaseado, que Jantipa le reprochaba que no se lavase. No ganaba dinero y estaba ausente de casa días enteros.

Jantipa llegó a presentar una denuncia contra él por abandono de sus deberes y lo llevó a los tribunales. Sócrates, en vez de defenderse, la defendió a ella ante jueces y discípulos, diciendo que como esposa tenía toda la razón, y que era una mujer buena merecedora de un marido mejor que él. Le absolvieron, pero volvió a las andadas y a sus costumbres no siempre inocentes, ya que no se limitaba a frecuentar a la hetera Aspasia, sino también la casa de Teodata, la prostituta más conocida de Atenas. Todos apreciaban su buen humor, no se ofendía, decía las cosas más complejas con las palabras más sencillas. Se paraba ante los puestos del mercado y decía: “¡Mirad cuántas cosas necesita hoy la gente!”.

Jantipa no podía decir lo mismo, sino que se quejaba de no tener lo indispensable para vivir. Poseemos testimonios escritos de su carácter íntimo que envuelven su figura en un halo de humanidad.


Sobreponiéndose al paternalismo con el que la trataba su marido, se mostró cariñosa y dulce, denotando con ello que la base de su vida conyugal había sido el amor y la admiración hacia su marido. Cuando Sócrates se tomó la cicuta, ella aparece con uno de los hijos pequeños del filósofo y Mirto, diciéndole: ”Marido, el día de hoy será el último en el que podrás hablar con tus amigos, y ellos contigo”, mientras sollozaba.

Estas palabras han sido interpretadas por algunos como una burla final, entre venganza y reproche, pues Sócrates se había pasado toda la vida con discípulos y todo tipo de seguidores, con todos menos con la familia. En el momento de su muerte, Jantipa entró en la habitación y dijo: “¿No te indigna que te hayan condenado injustamente?”. Y él respondió” Mejor es así, porque ¿qué dirías si me hubieran condenado justamente?”. Luego añadió: “De todas formas también los que me han condenado a muerte lo están, pues la Naturaleza misma ha dictado contra ellos esa sentencia”.

(extracto adaptado)

Un libro de emblemas muestra una ilustración de Jantipa vaciando un orinal sobre Sócrates, de Emblemata Horatiana ilustrado por Otho Vaenius, 1607.

 

HORMIGA MIELERA DE MEXICO

En Oaxaca existe una hormiga mielera 🍯 🐜 conocida así porque su pancita se llena de una deliciosa miel que puedes extraer y luego dejar ir a la hormiguita


En los  pueblos oaxaqueños es conocida como  chindudis y es una variedad de hormiga  que producen miel sólo que en vez de depositarla en un panal, generan una bolsita junto a su estómago que se infla hacia el exterior mientras se llena del dulce sabor, que extraen durante la noche de néctares florales. Pertenecen a zonas desérticas y se pueden encontrar en algunas comunidades, sobre todo en la zona de la Mixteca, cuando no hay lluvias.

Son conocidas por diferentes nombres: Chindudis, Tiocondudi, Botijas, Tioko Ntudi (variante del mixteco que significa hormiga de miel), Vinitos, Bingüinas, entre otros más, ya que el nombre varía en diferentes pueblos. Sólo tienes que excavar un poco durante el dia donde veas un hormiguero y encontrarás este dulce manjar, aunque su sabor es dulce tiene una amplia gama de sabores florales. No las dañes, puedes extraer la miel de su pancita y dejarlas ir, ellas volverán a llenar su barriga durante la noche.

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