PARQUE CHAS: EL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS DE BUENOS AIRES
Dicen que Parque Chas es un verdadero laberinto, y eso puede
ser cierto. Pero otras historias van más allá, y hablan de dimensiones
paralelas y colectivos desaparecidos…
No cualquiera se anima a adentrarse en las calles de Parque
Chas sin un guía. Sucede que este barrio porteño tiene fama de ser un laberinto
al que es fácil entrar, pero del que es más complicado salir.
Sin embargo, eso no es lo más inquietante. Perderse por la ciudad puede acarrear algunos retrasos y algunos dolores de cabeza, pero no sería nada grave; en principio.
El panorama cambia bastante cuando nos enteramos de que, más
que un laberinto, Parque Chas es algo así como un Triángulo de las Bermudas en
plena Ciudad de Buenos Aires; o, al menos, así lo dice esta leyenda urbana.
El misterio de la línea 187
Como todos sabemos, el trazado de las calles de Parque Chas
es bastante singular, comparado con el de otros barrios porteños. En vez de la
típica cuadrícula, el modelo urbanístico de este barrio es radiocéntrico. Dicho
de otra forma: es circular. Los motivos los veremos más tarde.
Esta particular distribución hace que algún desprevenido
termine volviendo al mismo punto y le cueste orientarse para salir del brete.
Pero hay quienes dicen que Parque Chas es algo así como un portal a otras
dimensiones o una zona espacio-tiempo espectral.
¿Te ha pasado alguna vez que un taxista se niegue a
adentrarse en sus calles? Seguramente, ellos conozcan esta historia mejor que
nadie.
Resulta que, hasta hace un tiempo atrás, una línea de
colectivos incluía en su recorrido las calles del barrio. La historia oficial
es que la empresa quebró, pero la leyenda dice que no fue así.
Todo comenzó cuando, por algún motivo misterioso, se
perdieron los planos de la zona que la compañía les daba a los choferes de la
línea 187. Desorientados, los colectiveros entraban al laberinto sin tener muy
claro si algún día saldrían de allí.
Uno a uno, los colectivos de la línea 187 fueron desapareciendo
entre las manzanas de Parque Chas, luego de dar vueltas sin rumbo durante un
largo tiempo. Cuentan que solo uno se salvó: el chofer y los pasajeros lograron
llegar a Av. de Los Incas luego de días y días de girar por las calles.
El origen del laberinto
La historia de la desaparición de la línea 187 puede haber
sido una exageración del imaginario colectivo, pero la fama de laberinto del
barrio es 100% real.
¿Por qué sus calles tienen ese trazado? Al parecer, todo es
obra del señor Vicente Chas, quien era dueño de los terrenos de la zona. En
1925, decidió subdividir las tierras y contrató a los ingenieros Armando
Frehner y Adolfo Guerrico con ese fin. Fueron ellos quienes sugirieron el
modelo radiocéntrico con calles curvilíneas, que tienen a la plazoleta Vicente
Chas como centro.
Existen dos teorías que explican el porqué de esa elección.
La primera tiene que ver con una estrategia inmobiliaria, en vistas de la
construcción de casas para obreros en la zona. Esta disposición circular
permitía sacar más lotes que la típica traza cuadricular.
La segunda teoría es más romántica y menos práctica: se dice
que Chas habría optado por esta opción inspirado en los trazados medievales
concéntricos, que tenían como centro a algún castillo señorial.
Cualquiera haya sido el motivo, lo cierto es que el
resultado fue un barrio de lo más peculiar. Entre sus particularidades,
encontramos a la calle Berlín, que constituye un círculo completo.
También tenemos a la esquina de Bauness y Bauness, una calle
que se corta a sí misma. Además, existe un punto donde convergen seis esquinas
y una ochava que es compartida por dos casas en la intersección de Gándara y
Ginebra.
Estás advertido: si no querés pasarte el día entero dando
vueltas por Parque Chas, mejor explorar sus calles con un local.






